¿Por qué sabes que estoy buscando la verdad, como me dijiste?

Porque se que has sentido el vacío.

Tu experiencia y la mía esta llena de cosas y situaciones que nos invitan a creer que esto que experimentamos es lo único real y después quien sabe… Pero en esa experiencia de cada día -no importa la vida que lleves, el éxito que tengas o lo que hagas por placentero que sea- llega un momento, tal vez solo un instante, en el que todo lo bueno y maravilloso que te rodea no sirve para llenarte y sientes una punzada en tu corazón, un vacío… Es como estar solo rodeado de compañía.

Esta experiencia del vacío se repetirá y conforme pase el tiempo será más intensa. Pues es una llamada, un rayo de El vacío de lo eterno. luz de tu conciencia que te invita a buscar más allá de lo que te rodea la paz que ahora no tienes.

Sucede que para evitar esa punzada te vuelcas aún más en el trabajo y te parece no tener suficiente; tal vez lo haces en las relaciones y emprendes la carrera de la conquista -una y otra vez- que te lleva a sentir por un momento ser tan especial cuando se rinden a tus pies…; tal vez prefieres explorar en las pasiones porque el inmenso placer que recibes en tu cuerpo en ese momento cúlmen te llena y crees que al igual que el trabajar y el sentirte poderoso al conquistar, el goce pleno del éxtasis corporal puede llenar el vacío que sentiste.

Mas ya sabes que no sirve porque el vacío sigue ahí y la experiencia es pasajera. Sigue y te sigue llamando. Eres tu mismo desde la conciencia quien te llama una y otra vez. Un día -en tu búsqueda más o menos consciente- eres invitado por un extraño al silencio. Tal vez solo como forma de relajarte de las tensiones del inmenso trabajo que soportas. Aun no lo sabes pero ya estás preparado para aceptar la respuesta que se esconde en la llamada del vacío. Decides probar para experimentar esa “extraña e inesperada forma” y dejas de sentir el vacío para sentirte “extrañamente” en paz. Y cuando te acomodas a la experiencia encuentras un espacio en el que nada te falta, nada se te exige y te sientes en plenitud. Ya no sientes la más mínima punzada de vacío, en ese espacio todo es paz y bienestar.

Volverás a tu quehacer y a sentir alguna vez esa punzada pero conforme vas visitando tu espacio de paz, vas trayendo a tu hacer de cada día esa sensación de no faltarte nada. Y ese vacío deja paso en el saber del silencio a intuir algo más. Ahora creo ser más que mis experiencias, mis recuerdos y mi carácter, algo más que mi trabajo y mis relaciones… Se abre un camino por delante en el que descubrir tu origen y Ser Eterno. Llegara el día en que lo sientas y entonces todo cambiará.

La llamada del vacío te llevará hasta lo Eterno.

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